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Rosario Casanovas es la propietaria y Gerente de la firma R.C. Quilts & Patchwork, especializada en todo lo relacionado con el patchwork, al detalle y al mayor. Tienda que cuenta con un taller al que acuden alumnas que se inician en este arte y también las que, aún dominándolo y siendo ya unas expertas, prefieren reunirse en este espacio que Rosario Casanovas pone a su disposición, para realizar juntas sus labores ya que estas reuniones les permite poder aprender nuevas técnicas y desarrollar, más si cabe, su creatividad.
Nos dirigimos A Rosario Casanovas para que nos hable precisamente de las personas que quieren aprender esta técnica y que necesitan, para habituarse a ella, iniciarse con realizaciones fáciles que les animen a proseguir practicando y ampliando sus conocimientos.
El primer patchwork
¿Podemos hablar de unas realizaciones de patchwork que son las más idóneas para las personas inexpertas pero interesadas en continuar practicando esta manualidad? “Manualidad” no es la palabra que más me gusta para definir el patchwork, pero no nos vamos a poner muy técnicos. La verdad es que hay tanta oferta que, por supuesto, hay algunos proyectos que serían ideales para quienes le quieran perder el respeto a la aguja, divertirse y obtener un objeto decorativo hecho por “uno mismo”, nos apunta nuestra entrevistada. Respuesta que invitamos a ampliar dado que estamos interesados en que nos concrete cuales son las realizaciones que más pueden motivar a una principiante. Nos responde que “lo más aconsejable en estos casos, son los proyectos pequeños como bolsos, cojines, etc… pero para quienes quieran hacer algo de importantes dimensiones, como una colcha, hay algunas que no requieren un proceso complicado. Se trata de colchas rápidas, grandes piezas y poca dificultad. “Dentro de las diferentes técnicas yo escogería algo con piezas grandes e iguales, por ejemplo cuadros y también el “log Cabin” que aunque parece laborioso es de fácil realización” y apostilla que “sí se prefiere un patchwork para complementos decorativos del hogar, es obligado mencionar los agarradores de cocina, delantales, “plaids” para el sofá, manteles, cortinas, etc.”
El ritmo del proceso inicial
¿Cuántas labores de patchwork consideradas fáciles de realizar debería llevar a cabo la primeriza antes de decidirse por una obra considerada importante, como por ejemplo una colcha? “Creo que empezar por cojines o quilts pequeños hace que una principiante aprenda lo básico e incluso varias técnicas sin el compromiso de tener que acabar una colcha grande, y además, una vez tenga más práctica quizás note muchas diferencias entre unas partes de la colcha y otras. No podemos olvidar que está aprendiendo algo que quizás, al final no le convenza suficientemente y, de esta manera, no ha tenido que invertir ni el tiempo ni el dinero en algo que puede que no acabe”.
El ritmo del posterior aprendizaje
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¿Cuál es el ritmo del aprendizaje? ¿Cuánto tiempo se necesita para conocer los secretos del patchwork? “El ritmo en aprender depende mucho de cada persona, de las ganas y el tiempo que le pueda dedicar y también, de la experiencia previa en costura o labores. Por decir algo, creo que entre 3 y 6 meses de ir a clase se puede tener una buena base de lo más esencial, luego hay que practicar, acabar cosas, pues en cada proyecto se aprende algo nuevo y probar nuevas cosas y técnicas” manifiesta nuestra entrevistada y apostilla que “en una palabra, no estancarse haciendo siempre lo mismo”.
No siempre la dificultad corresponde al tamaño
Es obvio que, como en todas las realizaciones de artesanía, el tamaño de las mismas no implica más o menos dedicación de horas. Nos mueve la curiosidad por saber que realización de pequeñas dimensiones puede conllevar muchas horas de trabajo y sobre una de espectacular que no necesite de mucho tiempo de dedicación. Nos pone como ejemplos nuestra entrevistada “una colcha grande pero realizada a máquina con un método de corte rápido y cosida “en cadena” puede llevar menos tiempo que un cojín con aplicaciones de muchísimas piezas y realizado a mano. En muchas ocasiones el trabajo radica en la fase de preparación, dibujo, corte etc… y en cambio se cose en poco tiempo, pero esto a veces ya nos viene dado en una revista o libro, con lo cual, la persona solo tiene que escoger las telas y no necesita pensar más. En realidad, y una de las cosas buenas del patchwork es que hay proyectos para todos los gustos y de diferente dificultad pero al final, todos resultan especiales y con un toque personal, aunque solo sea la selección de las telas”.
La importancia de los tejidos
Los tejidos son una parte muy decisiva en el posterior éxito de una labor de patchwork y detrás de cada uno de estas texturas hay siempre un diseñador de renombre o anónimo o, posiblemente, una marca. Preguntamos a Rosario Casanovas quienes son, en estos momentos, los autores de estos diseños que podemos considerar como los punteros en el sector. “Diseñadoras hay muchas, que trabajan para las diferentes firmas de telas, que normalmente son los nombres que se nos quedan más por estar impresos en el orillo de las telas. Las marcas Moda, Robert Kaufman, Makower, Andover, Daiwabo, Oakshott, Bali Batik y RJA entre otras mientras que en cuanto a diseñadoras. Podemos citar a: Jinny Beyer, Lonni Rossi, Paula Nadelstern,Princess Mirah,Darlene Zimmerman, Lunn studios,3 sisters, Sandy gervais… entre otras”
El estampado
El estampado ¿Interviene prácticamente en todas las labores de patchwork? ¿Existen algunas en las que los tejidos componentes sean completamente lisos con la sola diferenciación del color? ¿Es corriente? “No es lo más popular pero por supuesto que hay, si nos inspiramos en los quilts amish, ellos todo lo hacían en telas lisas y con unas paletas limitadas, hoy en día hay también muchos quilts contemporáneos que utilizan solo telas lisas consiguiendo una gran fuerza expresiva. Una alternativa son las telas teñidas a mano y los marmoleados, que siguen siendo “lisas” pero con más textura”.
Las ventajas del patchwork
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Como toda labor artesanal, el patchwork nos puede aportar mucho. A nivel emocional y creativo… ¿Qué nos dice nuestra entrevistada al respecto? “El
patchwork es una labor que reúne características que lo hacen muy “especial”” nos responde y nos las expone por apartados:
-Permite trabajar con un medio blando, suave y cálido que son las telas y eso, de por si, ya es reconfortante.
-Poder trabajar con muchos colores es otra de las ventajas
-Da cabida a que todo tipo de personas puedan expresar, de su propia forma, las artesanas, las laboriosas, las “fabricantes”, las “artistas”, etc…Muchas personas que son artistas pero no se habían atrevido con otro medio descubren su potencial creativo.
-A muchas personas les sirve de relax, y para olvidar los problemas, ya que el concentrarse en algo concreto que nos gusta, ayuda y mucho.
-No hay que olvidar la parte sociológica del patchwork. Normalmente la gente acude a un centro o tienda a aprender, hace amistades, y pronto este día a la semana que dedican al patchwork se convierte en un ritual en el que la recompensa es muchas veces el ver a las amigas, charlar etc… Sin olvidar los viajes, excursiones, concursos y exposiciones que se organizan alrededor del patchwork. Así que es también un buen antídoto contra la soledad y las depresiones.
-La alegría que nos aporta el hecho que amigos y familiares de verdad aprecien este trabajo y siempre estén contentos de recibir alguna colcha de regalo.
-La satisfacción del trabajo bien hecho y con nuestras propias manos
-El reciclaje, en muchos casos
Observamos después de leer esta interminable lista de ventajas que nos aporta el patchwork que es aconsejable a todos los efectos. ¿Quién puede resistirse a él?
El comentario de nuestra entrevistada
Al concluir nuestra entrevista, Rosario Casanovas nos expone su comentario personal. Nos manifiesta que “el patchworl es especialmente aconsejable para las personas que sienten necesidad de expresarse artísticamente pero que no han “aprendido” ninguna disciplina artística y creen que no tienen la habilidad para dibujar, pintar, etc…les aconsejaría que lo probasen y les diría que una vez adquirida una mínima técnica, si lo tradicional no es lo suyo, ni el trabajar a mano tampoco, hay otras opciones, probando no se pierde nada. También añadir que no es verdad que el patchwork es caro. Puede ser como nosotros queramos que sea. Se puede reciclar, aunque esto evidentemente suponga un esfuerzo adicional de combinar colores y una dificultad añadida de coser tejidos de diferentes texturas. Y por supuesto, como con todo “hobby” o afición, se puede uno gastar mucho dinero ya que gracias a Dios es una labor que tiene una industria muy grande detrás que no para de crear productos ,telas, libros etc… para hacernos la vida más fácil y permitirnos escoger. Ahí entra la voluntad de cada uno de comprar lo necesario o dejarse la “paga”, dos opciones igualmente validas sobretodo si vemos el amplio número de comercios que se están abriendo y otros que se actualizan, ofreciendo unos mínimos básicos para que las clientas se animen” nos señala.
Sus argumentos son muy convincentes y despiertan el interés, inevitablemente, por el patchwork.
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