HACIENDO PAÑUELO BLONDA

Hay personas que tienen la suerte convertir su pasión en su medio de vida. Nuestra entrevistada es una de ellas. Es una mujer activa, creativa y con una ilusión tremenda, que sabe transmitir a las alumnas que acuden a sus cursos en Encajes de bolillos Madrid.
Un día se dio cuenta de que el encaje de bolillos era más que una afición, cuando su mente e imaginación trabajaban constantemente moviendo bolillos en el aire y dibujando nuevas formas y diseños. Desde entonces vive “enganchando” al mundo a esta antigua labor.

¿Cuándo nació en ti la pasión por el encaje de bolillos?
El encaje de bolillos llegó a mí por casualidad hace 18 años. Cuando me “apunté” a mi primera clase no sabía muy bien lo que era. Desde el principio me atrapó, me enamoré de él y así nació mi Pasión Encajera (Nombre de mi grupo de Facebook), que me llevó a dejar mi profesión y cambiarla por los bolillos.

¿Es el encaje de bolillos una disciplina artesanal que está evolucionado poco a poco?
Considero que el encaje de bolillos es un arte, ya que refleja la creatividad y la personalidad de cada una de las encajeras. No encontrarás dos piezas iguales, aunque partas del mismo patrón. Este arte está evolucionando muy lentamente, tanto en su esencia (los puntos) como en sus diseños y aplicaciones. Pero estos cambios no se están produciendo de la misma manera en todos los países. En España estamos perdiendo encajes únicos en el mundo, como la Blonda de Almagro o el Ret-fi catalán, con sus peculiaridades y su propia identidad. Y esto se debe a la falta de apoyo de las instituciones, la falta de reconocimiento de este trabajo que forma parte de nuestra historia y la no visibilización de esta tarea que siempre ha sido realizada por mujeres en sus casas.

¿Qué destino se da actualmente a los encajes?
La eterna pregunta… ¿y esto para qué es?
Muchas hacemos encaje por el simple hecho de disfrutar de la creación. No hacemos una pieza con un destino concreto o una utilidad. Simplemente disfrutamos el proceso de creación: el cruzar y dar vuelta a nuestros bolillos con sus hilos para crear obras de arte. Actualmente puedes encontrar encaje de bolillos en bisutería, joyería, en pasarelas de moda, en complementos, decoración, trajes de novia, abanicos…

¿Expones en alguna feria?
No, actualmente no expongo en ningún espacio pero sí que he participado en exposiciones temporales en el Museo del Traje de Madrid

¿Impartes clases?
Sí, en mi Escuela Encaje de Bolillos Madrid. Es muy gratificante ver cómo otras personas aprenden y se apasionan de la misma forma que me ocurrió a mí. Ellas me también me dan lecciones de vida todos los días. Me hace muy feliz.

¿Cuál es el perfil actual de las mujeres que trabajan el bolillo?
Ahora mismo el encaje de bolillos se realiza más como ocio, como una reunión para sociabilizar. Se trata de mujeres a partir de los 40 años, que lo han visto hacer a alguien de la familia o su localidad, que le han hablado de ello, que ha visto piezas de encaje de bolillos… son de todas clases y de distintos lugares, pero a todas les une las ganas de aprender, de mejorar, de compartir y, sobre todo, el tiempo de disfrutar cruzando y girando bolillos.

¿Cuántas líneas de encaje trabajas en tu estudio?
Yo imparto clases de encaje de Torchón y algunas técnicas europeas, principalmente encajes de tul.

¿Alguna realización tuya muy destacada de la quieras hablarnos?
Me han publicado varios diseños. Al primero, la minipeineta y mantilla, le tengo un cariño especial. Lo llevé en mi primera asistencia a un Congreso en el extranjero, fue en Alemania. También unas aplicaciones para un traje Fin de Carrera para una alumna de la Escuela de Diseño de Madrid.

Verbaliza aquí un deseo tuyo o un proyecto que tengas en vías de realizar.
Proyecto a largo plazo, trabajar para que el encaje de bolillos se profesionalice tanto a nivel de enseñanza como de producción de encajes. A corto plazo y personalmente, seguir en el estudio de especialización en encajes de tul, principalmente españoles.

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