Tendencias clásicas y modernas

Todos tenemos en mente cintas, flecos, cordones, borlas y otros elementos que en su conjunto forman parte de la familia de la pasamanería. Estamos acostumbrados a ver acabados perfectos en la tapicería de sillas, sillones y taburetes; ricas mantelerías y caminos de mesa; juegos de cama, toallas y albornoces personalizados con cintas escogidas para la ocasión. El ajuar de los bebés se personaliza con cintas para embellecerlo.

Las aplicaciones de la pasamanería van desde la decoración del hogar, hasta las manualidades, pasando por la moda. Y en cada una de las ocasiones podemos escoger entre un estilo clásico o un diseño más moderno.

Spiral by Safisa sabe de la importancia de tener una nutrida oferta y por eso cada temporada amplía su catálago. “Nos gusta pensar que nuestras cintas inspiran creaciones atractivas, pensamos que pueden dar una segunda vida a las prendas tejanas, pantalones, chaquetas, faldas; y también actualizar ese bolso de ceremonia confeccionado con terciopelo que ya no usamos. Y, por qué no, un bolso de paja ideal para el verano y los días de playa, que rescatamos del fondo del armario” nos cuenta Montserrat Figueras, gerente de la empresa Safisa.

Las cintas jacquard tienen un gran potencial en las labores más clásicas pero también se abren paso en nuevos campos como las manualidades, y más concretamente en la técnica del scrapbooking, con la que se confeccionan libros o álbumes de recuerdos de forma artística. Históricamente la pasamanería ha tenido una gran presencia como ornamento en todo tipo de objectos del hogar: en el mobiliario, en la ropa de casa… y también en el vestuario personal, en los accesorios, la bisutería y numerosos objectos más. Sin duda, su presencia ha contribuido a enriquecer la calidad y la belleza de los tejidos en los que se aplicaban las cintas y también ha evolucionado para adaptarse a los gustos actuales y a la demanda del consumidor.

Colores, motivos y texturas

“Observamos la naturaleza, sus formas geométricas, las olas del mar y las crestas de las montañas, y entrelazamos colores para crear nuevos diseños” describe nuestra entrevistada. Entre las novedades, hay colores frescos como el magenta y clásicos como el azul celeste y los ocres. También hay diferentes anchos, desde los 20 mm, hasta los más ancho de 50 mm. Las cintas clásicas de jacquard, confeccionadas en poliamida, conservan sus propiedades y la calidad de sus colores incluso con el paso de los años. Un sector, el de la pasamanería, que sigue muy vivo y presente en nuestro día a día y en el vestuario de grandes celebraciones populares y días festivos.

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