La incorporación de un componente dorado metálico, un parche de goma para exteriores o decoraciones en plástico de origen biológico de colores brillantes puede transformar instantáneamente un producto o una silueta. Para la temporada Primavera-Verano 25, los componentes se actualizan constantemente y, con nuevos materiales derivados de residuos agroalimentarios, tintes vegetales, inclusiones recicladas y acabados no tóxicos que ahorran agua, los accesorios reflejan más que nunca la evolución de la moda frente a los problemas ambientales.

Recursos proteicos
Reutilizados o de origen biológico, los depósitos ocultos en residuos agroalimentarios, plantas acuáticas y desechos textiles sirven para una variedad de usos, con biopolímeros derivados de desechos vegetales transformados en suelas flexibles y resistentes para zapatillas de deporte de uso diario.
Mientras tanto, para minimizar los problemas relacionados con la deforestación, los productores de etiquetas y cintas están experimentando con loto y algas para desarrollar pulpa de celulosa sin madera. Las innovaciones tienen que ver con mejorar los materiales naturales, combinando el aspecto de la madera, por ejemplo, con una flexibilidad inesperada. Las chapas de madera finas de bosques gestionados de forma sostenible, por ejemplo, se vuelven ultraflexibles gracias a la acción de una resina de origen biológico derivada del bagazo de la caña de azúcar.
Los componentes funcionales, como las bolsas de polietileno, presentan alternativas a los polietilenos petroquímicos, como las celulosas recicladas, ideales para proteger los productos y minimizar el uso de recursos fósiles. Cuando llegan a la tienda, los productos encajan en su lugar en perchas rediseñadas hechas de algodón reciclado comprimido.

Tecnología responsable
El diseño sostenible combina la funcionalidad inteligente con la conciencia medioambiental, incluidas las cremalleras de ortiga del Himalaya, donde la trazabilidad está integrada en el corazón de las fibras. Desde la etapa de la materia prima, los marcadores de ADN no tóxicos de Haelixa se pulverizan sobre las plantas y se pueden verificar con una prueba rápida de PCR para garantizar su origen y autenticidad. Otra opción para el seguimiento de los productos es la incorporación de un chip NFC para rastrear las distintas etapas del ciclo de vida y acceder a información sobre el cuidado o el reciclaje.
En cuanto a los componentes, se hace hincapié en el caucho natural cultivado a partir de árboles de caucho, para aportar flexibilidad, elasticidad, rebote y naturalidad. Las suelas recicladas y los paneles retrorreflectantes juegan la carta utilitaria, con un aspecto aerodinámico, mientras que el embalaje adquiere una nueva vida con correas técnicas ultrarresistentes, desarrolladas en papel.

Transformaciones virtuosas
El acabado transforma los componentes para darles un aspecto técnico o metálico. Para un rendimiento robusto en exteriores o para un uso diario que desafía la durabilidad de los accesorios, los revestimientos proporcionan propiedades hidrófugas o refuerzan la resistencia. Los acabados son a base de agua, sin disolventes o derivados de coproductos vegetales. Las etiquetas están revestidas con una fina capa de silicona reciclada o presentan decoraciones técnicas grabadas con láser.
Los componentes metálicos se presentan en acero inoxidable en bruto o con tratamientos que utilizan calor y agua para una oxidación controlada, sin añadidos químicos. Para aplicaciones de adornos con reflejos dorados, plateados o cobrizos, se realizan baños metálicos libres de níquel, o con tecnologías de galvanizado de bajo impacto como el PVD, que utiliza un proceso de vapor para depositar partículas metálicas finas ultra resistentes.

